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LA PEQUEÑA GRAN VERDAD DE PAZ SANTOS

    Paz Santos (Soria, 1958), para realizar sus esculturas, sus artefactos tridimensionales, se centra en la geometría del cuadrado, en los volúmenes que se originan en él. Así, de su voluntad. surgen cajas estructuradas en profundidad en varios planos individuales que juegan entre sí con las imágenes reproducidas en sus superficies transparentes.

    Este sistema, el sistema "caja", utilizado aparte de la tradición por algún que otro epígono del surrealismo -Comell, Joseph Comell, por ejemplo- en sus manos, al salir de ellas, toma la poética denominación de "libro de artista", en el que, claro está, las páginas pueden ser de papel fotocopiado, pero, según convenga a su misión estética, a su finalidad, también se pueden materializar en cristal, uno de los muchos productos plásticos que hacen sus veces, incluso en un metal tan artístico como el hierro.

    Paz Santos busca el equilibrio del cuadrado' en su denominación "ventana". Para encontrarlo une los vértices de los marcos de madera, que emplea o construye, con varillas flexibles de acero. Estas varillas los disponen irregularmente sobre el espacio, sin una necesidad vital sino caprichosa, aleatoria, en una loca topografía sugerente.

     Libro y ventana, los dos términos hacen referencias a dos operaciones humanas: leer y ver. El verbo activo "aprender" las incluye a las dos. Pero Paz Santos no se conforma con una actitud de aprendizaje, sino que fabrica el libro y abre la ventana. y dispone entre ella y lo fabricado una distancia que lo objetiva, que incluso disloca sus emplazamientos, facilitándola la lectura de lo que no fue escrito y la visión de lo imposible de ver .

     Paz Santos (Taller Arteleku con Ángel Bados en 1991) de momento emplea materiales muy concretos y justos, además de adecuados que favorecen su aspecto presente, un aspecto económico. Aspecto que importa en su función intrínseca y extrínseca porque él nos lleva a conocer su temblor estético, los límites en que su temor artístico se mueve ahora.

     Las piezas de Paz Santos son -con palabras tomadas de Ángel Bados- "figurativas y estructurales, calientes y distanciadas, frágiles y nítidas, transgresoras y constructoras. No aluden ninguno de los factores que las han propiciado y llevan consigo su pequeña gran verdad".

Adolfo Castaño

Escultora Paz Santos